Las inspecciones laborales en México se han intensificado y especializado en los últimos años. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social ha reforzado sus mecanismos de supervisión para verificar el cumplimiento de las obligaciones patronales y garantizar los derechos de las personas trabajadoras.
Para las empresas, conocer qué revisan las autoridades es clave para evitar sanciones y contingencias.
Uno de los principales focos de las inspecciones es la correcta aplicación de la Ley Federal del Trabajo. Las autoridades revisan, entre otros aspectos:
Las condiciones de seguridad e higiene siguen siendo una prioridad. Las inspecciones pueden incluir:
Las autoridades también realizan visitas a partir de denuncias presentadas por trabajadores, sindicatos o terceros. Estos procedimientos suelen ser más específicos y focalizados, y pueden derivar en sanciones si se detectan irregularidades.
Actualmente, las inspecciones tienden a ser más estratégicas. Se priorizan empresas con antecedentes de incumplimiento, sectores considerados de mayor riesgo o actividades con alta rotación de personal. Esto implica que el historial laboral de la empresa puede influir en la frecuencia y profundidad de las inspecciones.
Cuando se detectan irregularidades, las inspecciones pueden derivar en multas económicas, requerimientos de corrección, sanciones administrativas adicionales e incluso afectaciones reputacionales para la empresa.
Para reducir riesgos, las empresas pueden adoptar medidas como:
Las inspecciones laborales ya no deben verse solo como un trámite administrativo, sino como un elemento clave de la gestión de riesgos empresariales. Estar preparados permite a las empresas no solo evitar sanciones, sino fortalecer su gobernanza laboral y su relación con el talento.